¿No se encuentran las diferencias? claro, era complicado. Veamos con este otro ejemplo.
¿Se ven ahora las diferencias?
Si a esto se le añade lo que dice Roberto Centeno que fue Director General de Enagás, consejero delegado de CAMPSA y Catedrático de economía de la Escuela de Minas que nos cuenta que: "La urgencia de Francia por iniciar la guerra contra Gadafi, su precipitación en reconocer como un “Gobierno legítimo” a la amalgama de golpistas (islamistas radicales unos, ex altos cargos, traidores otros) hacía evidente la existencia de intereses económicos muy poderosos por parte de Francia, para cambiar un Gobierno que favorecía mucho más a las empresas españolas e italianas que a las francesas; algo que nunca París ha aceptado. Históricamente, fueron ingenieros de minas franceses en los años 30 los primeros en percatarse del inmenso potencial petrolero y gasista del país norteafricano, lo que unido a su política “económica-cultural” France-Afrique para el control de los recursos minerales y estratégicos de ese continente no hace más que confirmar su decisión de derrocar a alguien que era un obstáculo para sus planes.
Esa era la sospecha, pero sin más pruebas que la lógica de los hechos. Pruebas que, sin embargo, ha conseguido la prensa italiana, que ha desvelado con todo lujo de detalles como los servicios secretos franceses organizaron el pasado mes de noviembre en París y en Bengasi con un grupo de traidores libios el golpe para derrocar a Gadafi, que no era un peligro para nadie. Han tenido la habilidad de engañar a varios países para que le ayuden a deponer y/o liquidar a un jefe de Estado contrario a sus intereses. El editorial de El Corriere della Sera acusa a Francia de “querer sustituir a Italia en las relaciones con Libia, desde el petróleo a las relaciones económicas y comerciales”. París tampoco hace nada por ocultarlo; su ministro de exteriores, Alain Juppé, no ha tenido rubor en delinear “como deberá ser el futuro de Libia”, explicando con total desvergüenza quién representa y quién no a los rebeldes. Porque el futuro Gobierno libio no lo decidirán los libios sino los franceses, que estarían incluso dispuestos, según la prensa italiana, a llegar a la partición del país, en la que sus amigos golpistas de Bengasi se quedarían con el petróleo y el gas, y Gadafi con Trípoli, con los camellos y la arena..."
El artículo sigue y sigue bien poniendo a caer de un burro a Zapatero por meter a España en una guerra en la que sólo tiene cosas que perder y a Rajoy por no oponerse y poner la otra mejilla cada vez que los del PSOE quieren. Luego se extrañan que esté desapareciendo la distancia que separaba al PP del PSOE pero esas son las gabelas por tener que soportar de jefe a Marianico el corto [con perdón del humorista (con perdón de los humoristas)]